Berserk – La Edad Dorada – Análisis crítico

El ser humano siempre ha inventado historias donde el individuo, consciente de su mortalidad, recibía la compañía de seres superiores a nivel físico y espiritual, dejando una moral por el camino que hemos recogido cuidadosamente. Dios no necesariamente tiene que ser bueno o malo, pero sus actos son benévolos o malignos y nosotros somos meros espectadores de como las leyes de la naturaleza cambian ante nuestro ojos.

En el nacimiento de la cuna occidental, tal como conocemos a día de hoy, griegos y romanos contaban historias donde ciertos afortunados o desgraciados mantenían contacto con dioses y sus historias pasaban a la inmortalidad. Todos conocemos más o menos los hechos típicos de esta cultura muerta pero, obviamente por la distancia, las historias mitológicas del continente asiático nos son misteriosas. Las historias son ciertamente parecidas y coinciden en muchos hechos con la cultura occidental, pero a nosotros, desde esta parte del mundo, nos resultan curiosos sus puntos de vista.

Kentaro Miura es el creador de Berserk, uno de los mangas más longevos, imponentes, oscuros, tristes y épico, a la par que inconcluso. Más de treinta años lleva el señor Miura para terminar la obra, y los fans estamos aún a la espera de nuevos capítulos para saber como va a acabar las idas y venidas del pobre Guts. El carácter del manga es tal que ostenta el titulo de “El Señor de los Anillos” o “Canción de Hielo y Fuego” japones, ya que muchas de sus sagas son memorables y ha influenciado de una manera que a día de hoy tenemos referencias en muchas obras niponas. La obra contiene escenas violentas y sexuales, pero con unos matices muy reales y crudos para que no parezca una simple chabacanería para impresionar al público (“Goblin Slayer”, esto va por ti…); su influencia viene de la magnifica época de los 80’ donde el estandarte de masculinidad era Rambo o el mismísimo Swarzeneger en “Predator” o “Conan el bárbaro”.

En un mundo cruel, la vida dio paso a un niño nacido de una madre muerta ahorcada. Ese niño, maldito por nacer de un cadáver, llegará a ser alguien capaz de combatir a los mismos dioses. Esta es la historia de Guts.

El camino de la brutalidad

Un pequeño bebé es encontrado bajo una mujer ahorcada y embarazada por un grupo de bandidos que casualmente pasaban por allí. El niño se echo a llorar, dando señales de vida a los demás. Necesita ayuda, necesita de alguien. Gran parte de los bandidos querían abandonarlo, ya que pensaban que era señal de mal augurio tener entre ellos alguien nacido de los muertos, pero el líder de todos ellos, Gambino, decide quedárselo para entrenarle.

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Pasan los años y Guts es un pequeño joven que los acompaña y ayuda como sea. Entrena para ser escudero y le enseñan el manejo de la espada, pero al no tener armas adaptadas para niños el joven Guts entrena con espadas de adulto. La desproporción es notoria, pues el niño no tendrá más de ocho años y es capaz de moverse a pesar del peso. Guts demuestra que no es un niño normal, si no que al pelear usa su furia, esa energía interna que nos agota al terminarse pero su uso es extremadamente útil durante la batalla. Gambino le da una oportunidad al niño y consigue salir vivo de una pequeña batalla. Guts se siente feliz de poder sobrevivir un día más, pero a sus espaldas Gambino comercia con él para un intercambio sexual. Aquel que considera su padre le vende a un gigantón para pasar la noche con él; los planes de Gambino se frustraron al sobrevivir Guts, ya que el plan era deshacerse de él durante la batalla.

Guts termina traumado por la experiencia. En parte niño parte animal, Guts no era una persona fácil de socializar; ahora con ese recuerdo de por vida lo va a pasar muy mal para no sólo intimar con alguien, si no con conectar a nivel amistoso. Durante una batalla, el joven asesina a su violador de unos flechazos y clava accidentalmente una espada en el cuello de Gambino. Lo poco que considera como hogar muere y no queda más que vagabundear por el mundo.

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Vuelven a pasar los años y Guts no es tan niño como lo conocíamos. Ha participado en mil batallas peleando como un perro rabioso por un puñado de monedas. No tiene amigos, no tiene infancia, no quiere a nadie por miedo que le haga daño o le traicione. Tendrá aproximadamente la edad de 15 años y maneja la espada con una brutalidad nunca vista. Es capaz de atravesar el acero con acero a base de golpes contra el enemigo, golpes sin cesar que en algún momento harán mella y clavará su espadón en tu cráneo partiéndolo por la mitad. En esta época podemos ver a un Guts animal y crudo, donde sólo importa él mismo y no puede confiar en nadie.

El perro rabioso encuentra dueño

Pero no toda la obra puede ser así. Llegado cierto momento, Guts se encuentra con un formidable espadachin que asegura que lo alistará en su ejercito de mercenarios. Obviamente, no le hará caso y le retará en un duelo resultando perdedor ante las habilidades de este joven misterio. Griffith, el lider de “La banda del halcón” es un joven cuyas palabras adquieren un tono distinto si le miramos a los ojos. Y es que uno de los grandes detalles del señor Miura es que su calidad de dibujo es excepcional. Inspirado en dibujos recargados y pulidos, llenos de sombras y detalles tal como Gustave Doré (que si no conocéis nada de su obra, os recomiendo verla por su enorme detalle de la escena). Los ojos de Griffith son un gran punto de la obra, pues su profundidad es enorme y tenemos la sensación que nos llenará con su inmensidad azulada, atrapándonos entre sus redes de actitudes pasivo-agresivas.

En la banda del halcón tenemos varios personajes secundarios, siendo ellos los lideres de los batallones que le pertocan. Entre estos, tenemos a Casca, una joven luchadora encargada de unos batallones de caballería enamorada de Griffith, sintiendo envidia de la dedicación de este por Guts. Podemos leer entre lineas que Griffith siente cierta atracción por Guts, ya que su aspecto afeminado puede interpretar su sexualidad ambigua y más adelante conocemos que no le disgustan las relaciones homosexuales.

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Imagen de la trilogía de películas de “Berserk La Edad Dorada”

La confianza aumenta con los años y Guts acaba volviéndose el capitán del batallón de ataque principal. Su destreza con la espada es tal que se ha convertido en la mano derecha de Griffith pues sin él no podrían iniciar muchas de las batallas, siendo el espadachín el hombre que más bajas causa. Sigue alejado de la comunidad en la que se desenvuelve, el miedo a las personas y mostrar su confianza sigue vigente. La banda del halcón se ha hecho famosa en todo el país y el rey de Midland los contrata sustituyendo al antiguo ejercito que tenia contratado.

Si en la trama anterior podemos ver una vida dura entre mercenarios que apuñalarían a su madre por un puñado de monedas, en esta parte de la conocida como “La Edad Dorada” da un giro de 180 grados, pues entramos en tramas palaciegas, espionaje y silenciosos asesinatos. El paso es obvio para un ejercito que cada día crece más y su confianza y seguridad es notable partiendo de la base que los demás batallones son simples ladrones con espadas entre las manos.

Otro detalle a notar es que a pesar de que Guts es el protagonista, en esta ocasión Griffith es quien dirige la trama. Sus decisiones son las misiones en las que Guts tendrá que salir con la mayor eficacia posible, pues es una de las alas del halcón blanco. El antiguo líder del batallón despedido por el rey siente un gran rechazo por Griffith, intentado matarle de un flechazo mientras escapaba para seducir a la princesa de turno. Guts se cuela en casa del enemigo para acabar con él, pero tras una confusión mata al hijo del capitán. Las manos de Guts jamás habían estado manchadas de sangre inocente, era la primera vez que reflexionaba sobre la muerte, hasta entonces la única razón para vivir.

En el baile de palacio, Griffith sigue con el plan de seducir a la princesa y Guts escucha su conversación con la ayuda de Casca que también les espiaba. Bajo la luz de la blanca luna, Guts escucha la verdadera opinión de Griffith respecto a todos. Él tiene la necesidad de ser un gran rey; nació en las calles más pobres y con la visión de palacio en lo alto de la ciudad, soñaba con ser el rey de su propio país. El único sueño, el más grande y lo llevaría acabo teniendo que sacrificar a sus compañeros, que nunca los ha visto como amigos. Nunca puede tener amistad con un soldado, pues su muerte no puede significar nada con tal de cumplir su objetivo. En ese momento a Guts se le rompe el único pilar de su vida, el respeto de quien consideraba compañero de batalla e incluso amigo.

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¿Qué hacer si lo único para lo que vales en la vida es ser una pieza del puzzle palaciego de quien considerabas amigo? Guts necesita pensar muchas cosas durante el paso de los meses. Unicamente sabe matar, ha nacido para la guerra y morirá en batalla… ¿Para quien pelea?¿Por qué? ¿Si tu vida vale tan poco que en cada golpe la pones en riesgo, por qué sigues sobreviviendo? Las dudas surgen en la cabeza de Guts, donde lo podemos ver distraído estando en batalla. El perro rabioso se da cuenta de su propia existencia y necesita respuestas al mayor problema de la humanidad: ¿Qué necesito para ser feliz?

Durante una batalla, Casca cae por un acantilado tras el ataque de un batallón enemigo en la conquista de una ciudad asediada. Guts cae con ella y la rescata, protegiéndola en una escena similar del pasado, donde ella le dio su calor corporal para cobijarlo bajo las sabanas y recuperar sus heridas lo más pronto posible, todo planeado por Griffith. En esos momentos Guts y Casca adquieren una confianza muy tierna, llegando a parecer una pareja de joven enamorados (tal como se muestran en los animes y mangas, tampoco vayamos a pensar que Miura es el rey de la seducción y el amor). El enemigo los busca y tras encontrarlos, Guts obliga a Casca a huir de los cien soldados que vienen a por ellos. En este fragmento podemos ver una de las escenas más épicas de Guts, luchando mientras un aluvión de flechas se clavan en su cuerpo, se debate cuerpo a cuerpo con otros soldados y piensa porqué merece la pena vivir. Se queda sin fuerza en una mano y con la otra estando herido de gravedad, es capaz de manejar el espadón y seguir asesinando. La sangre sobre su rostro y la duda de la existencia en su mente; quiere vivir al mismo tiempo que baila una danza con la mismísima Muerte. Su batallón lo encuentra y medio muerto, responde a la llamada de su batallón rodeado de cien cadáveres. Desde ese momento ganó el titulo de “Asesino de Cien Hombres”.

Las cosas ya no son tan sencillas como lo eran antes. Griffith necesita a Guts para ganar las batallas pues es la primera linea de la batalla quien decide en gran parte su estrategia. Casca siente amor por Griffith pero se ha dado cuenta que Guts es más cercano aun que el líder de la banda. Guts, en su propio mundo, toma la decisión de marchar, pues sabe que estando en la banda del halcón no encontrara su propio camino. En cuanto Griffith se entera decide impedírselo, retándose de nuevo en un duelo, igual que el momento que se conocieron. De un sólo golpe magistral, Guts podría haber partido por la mitad a su antiguo líder y amigo, pero decide no hacerlo; el manto de la humillación es demasiado pesado para Griffith, pues sus planes pueden caer como un castillo de naipes por culpa de la decisión de Guts.

Locura y el Beherith carmesí

Griffith está gravemente afectado por la perdida de Guts. Sin él, su plan de llegar a ser rey se ven truncados y humillado delante de sus súbditos; le han hecho mella en su e73-active_beherit-mangaperfecta y pulida armadura de superioridad. En una mala decisión, decide visitar la alcoba de la princesa y tomarla allí mismo, bajo el ojo espía de una sirvienta. El rey de Midland que lo tenía en alta estima le condena a las mazmorras, bajo la tutoría de un torturador para que muera poco a poco. Al halcón blanco le han arrancado las alas mientras cazaba un conejo no por necesidad, si no por gula. Mientras, el resto de la banda del halcón se ha disuelto bajo búsqueda y captura de todos sus integrantes.

Después de un año de la captura de su líder, Casca busca desesperadamente a Guts, que se gana la vida de nuevo como mercenario y jugándose la vida en un torneo de guerreros. El nivel que tiene con la espada es mejor que la última vez que se vieron, manejando el espadón con una sola mano como si una espada normal se tratara. Tras hablar con él sobre la situación que vivieron tas su marcha, Guts decide acompañarlos. Pero antes de volver con los compañeros, confiesan que tanto Casca como él se han echado de menos. Guts echaba de menos vivir como un perro solitario, pero Casca siempre ha estado ahí. En escenas de sexo bastante explicitas, Guts prácticamente viola a la joven. Las imágenes de aquel hombre violándolo de niño se le aparecen, siente que es igual que aquel animal que le hacia daño, pero el amor que Casca le procesa en el momento reblandece su duro corazón, fusionando el cariño que se procesan uniendo sus cuerpos. Podemos ver un Guts más maduro, capaz de superar sus traumas y ahora sabe lo que quiere, una vida más tranquila al lado de la gente que los necesita. Su fuerza sirve para asesinar, pero también puede proteger a aquello que ama.

Al mismo tiempo, podemos ver a un Griffith cuya imagen es locura, pena y compadecimiento. Con la lengua cortada no puede hablar y los tendones cortados también no puede mantenerse en pie. Todo lo que fue en su día queda en el crudo pasado; sus sueños de ser rey se han visto frustrados y jamás podrá salir de las celdas de palacio. Pero hay algo que puede rescatarlo: una extraña figura que una bruja le dio cuando era niño. Un huevo con una cara humana deforme de color rojo le ha acompañado toda la vida; la bruja le dijo que aquello le serviría para alcanzar su destino. Una extraña visión se le aparece en la pared, como si una ventana a algo extraño se abriera delante de él. Tras esta ventana tal vez imaginaria tal vez no, cuatro figuras le observan.

La antigua banda del halcón penetra en palacio y entra en las mazmorras para rescatar a su antiguo líder. Su encuentro es impactante; la imagen de halcón blanco ha caído por completo, viendo a su compañero y líder como un cuerpo inerte sin capacidad de expresarse como lo hizo antaño. Tras unas sangrientas batallas rápidas, consiguen escapar de palacio con Griffith a salvo. El destino de la banda del halcón es indecisa: no saben donde ir, no saben donde esconderse, no saben que van a hacer, pero estando todos juntos podrán sobrevivir como un grupo, todos unidos. Pero el halcón no necesita ayuda para volar sólo.

Antes he dicho que “Berserk” era épico, para mi en todos sus sentidos. Tenemos fuertes personajes con capacidades rozando lo sobrenatural, un triangulo amoroso no confirmado pero se deja entrever, obsesiones con llegar a lo más alto y la gloria que esto supone y una precipitada caída. Todo esto son elementos de literatura clásica, pero todo lo contado hasta ahora son minucias con lo que está por llegar.

La llegada del Eclipse

Los eclipses siempre han sido señal de desastres sobrenaturales, mucho más allá de lo que les incumbe a los humanos. Y es normal, ya que el sol que siempre te ilumina de repente se oscurece ante tus ojos. Es ahogar al sol durante unos instantes y bañar al mundo de oscuridad. Yo siempre he tenido una imagen nefasta ante los eclipses, siendo este fenómeno una señal del terror que trabajo, pero no soy el primero usar esta referencia. Kentaro Miura supo usarlo tan bien, que todos aquellos lectores de “Berserk” saben de lo que hablo.

El Behelith carmesí actúa por voluntad propia para atraer el destino de sus dueños. Griffith decide huir con uno de los carros, huyendo de todo. Al tropezar y romperse entero, este está a punto de suicidarse. Guts, que advirtió de la huida de su amigo, va tras él. Parece que nadie se da cuenta, pero mientras Griffith sostiene el Behelith carmesí con su mano ensangrentada, se inicia un eclipse que cambiara el rumbo del mundo.

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El eclipse está completo y todos los integrantes de la banda del halcón son llevados a otra dimensión. Ahora están en un plano distinto donde las leyes físicas se dejan a un lado para ser ocupadas por la magia, una magia tan divina y oscura como sus dioses. Cuatro seres aparecen en escena siendo ellos La Mano de Dios, los seres más poderosos del universo, saludan a Griffith como su próximo integrante ante los ojos de Guts. El resto de compañeros están separados de ellos dos, extrañados por el lugar donde se encuentran. Le ofrecen el poder de ser un Dios, de renacer como el ave fénix y volver a ser el joven que fue antaño y así cumplir sus sueños. Sin pensárselo, Griffith acepta sacrificar a toda la banda del halcón para cumplir su sueño. Todos, incluido Guts y Casca son sellados con un extraño símbolo que indica que están malditos hasta la muerte.

La aparición de los apóstoles es algo sumamente épico y oscuro, con unos sombreados terroríficos y con formas fálicas. Estamos hablando de demonios de extrañas formas que masacran y asesinan a todos por el camino, pues ahora son su festín. Guts no es capaz de creer lo que está pasando e intenta acabar con Griffith. Este, evadido del mundo con su nueva transformación, expulsa a Guts cayendo en un enorme vacío que le lleva al campo de batalla de sus compañeros. Pero ya no hay nadie. Cae sobre la sangre de sus compañeros, aquellos a quienes apreciaba ahora están mutilados y guardan el instante del dolor en sus rostros, a pesar de no tenerlos unidos a su cuerpo muchos de ellos. El perro rabioso que tiene en su interior emerge con más fuerza que nunca, acabando con varios de estos demonios llamados apóstoles. Con el poder de su fuerza y rabia, un mero mortal es capaz de acabar con varios demonios, pero estos le superan en número.

El renacer de Griffith esta completo y con un traje oscuro con alas que le permiten volar; es rebautizado como Femto, el dios de la lujuria. En una señal de poder, es capaz de usar su magia para acabar con la vida de tres apóstoles con sólo señalarlos; la capacidad de Griffith en ese momento no es sobrehumana, es literalmente un Dios. Pero no toda la banda del halcón ha sido asesinada. Casca es capturada y a su vez, violada por todos los apóstoles de ese extraño mundo. Ante los ojos de Guts, obligado a mirar, Femto viola a Casca en señal de superioridad. Es tal la furia de Guts que el dibujo que expresa esa intensidad es único y característico, incapaz de olvidar aquella imagen rota de un hombre enfurecido. Loco de rabia, Guts corta su propio brazo para liberarse y atacar a su antiguo amigo, aquel por quien se había jugado la vida. Pero no tiene nada que hacer un hombre semidesnudo con una espada rota y falto de un brazo contra un dios.

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La escena se rompe tras la aparición de un caballero armado con una extraña espada capaz de atravesar el espacio-tiempo, portador de una armadura cadavérica. Rescata a Guts y Casca de aquella dimensión demoníaca, pero la llegada de Femto acarrearía mucho más que los actos que incumben a la pareja superviviente.

Guts despierta varios días después, recordando por fragmentos lo ocurrido. Ahora esta tuerto y falto de un brazo, pero su amada esta viva. Tras ir por ella, esta le rechaza con una actitud infantil y asustadiza. A causa del trauma, Casca ha olvidado quien es, quedándose sin recuerdos de quien es Guts, de hablar, de cuidarse por si misma. Guts sale huyendo de la cueva donde lo han refugiado, llorando a lágrima viva. ¿Qué le queda entonces? La mujer que ama no lo recuerda, ha perdido parte de la visión y un brazo, ya no tiene a nadie en el mundo y Griffith le ha traicionado. No sólo eso, si no que al llegar la noche, a causa de la maldición otorgada por La Mano de Dios, espíritus malignos quieren dominarle y por fin completar el sacrificio. Skull Knight, el caballero cadavérico que los rescató, les explica esto mismo y que ahora tanto él como ella viven en el límite entre los vivos y los muertos, malditos de por vida.

La rabia de Guts crece de manera exponencial, defendiéndose de los espíritus que le acosan a golpe de espada, clamando venganza contra aquellos que le han hecho eso. Guts ya no le queda nada, ahora ha encontrado un motivo para vivir: la venganza.

Los detalles hacen grandes a las obras

El resumen de La Edad Dorada seria tal que así. He obviado algunos detalles que para mi parecer, no son tan importantes para esta trama como la aparición de Nosferatu Zodd, un apóstol con forma de minotauro que aparece al inicio de las aventuras de la banda del halcón, o el trato con el resto de compañeros que he visto conveniente no tomarlo en cuenta esta vez, ya que me podría estar horas hablando de esta obra.

Este análisis va a ir acompañado de un siguiente en que hablare de la leyenda del Espadachín Negro, así que esta vez os comentaré la epicidad de la trama de La Edad Dorada. Tenemos un personaje que desde niño porta la maldición de haber nacido de e26201880f20e34bacb248e4cc3a3f59entre los muertos, es violado, sólo conoce el placer de la batalla, ignorante de los placeres de la compañía, solitario y oscuro. Guts no es un modelo a seguir, es unicamente el soldado perfecto. Hasta la mitad de la trama no tiene dudas sobre lo que hace, su único motivo para estar vivo es matar, luchar y ponerse a prueba para llegar al punto en que algo le supere y fallecer, a pesar de que siempre se esta entrenando para que ese día no llegue. Guts ama tanto la muerte como la teme, por eso decide arriesgarlo todo en el campo de batalla para acabar con sus enemigos de un único golpe. Cuando decide que lo mejor es alejarse de todo y averiguar quien es o quien quiere ser, sus planes se truncan por el amor a la banda del halcón y Casca. Sabe que puede protegerlos con su fuerza y eso hará si hace falta hasta el fin de sus días… Hasta la llegada del eclipse. Con el eclipse Guts lo pierde todo y vuelve a la miseria y la rabia de cuando era más joven, pero ahora tan fuerte y entrenado que es capaz de acabar con sus enemigos a pesar de sus debilidades; ya lo veremos cuando lleguemos al análisis de la segunda parte que titularé “El Espadachín Negro”.

Por otro lado tenemos a Griffith, que muchos teorizan que podría ser un ejemplo del Superhombre de Nietzsche. A mi parecer creo que no es así a pesar de encajar en los puntos que el famosos filósofo describe, creo que algo más complejo. En el Superhombre de Nietzsche este se evade de la sociedad y las formas que lo componen para ser completamente critico y así estar un escalón por encima a nivel transcendental y filosófico, planteándose preguntas y dando solución a ellas mucho antes que la sociedad pudiera ni siquiera pensar, haciendo incluso burla de la ignorancia de quienes le critican. Griffith, por otra parte, es un ser ambicioso que quiere alcanzar el objetivo de tener su propio reino por encima de todo, incluso por encima de aquellos que le respetan y quieren. Así que Griffith es un personaje maquiavélico, opresor, manipulador y obsesivo que siempre va un paso por delante de todos. A diferencia de su antagonista, cuando se ve acorralado porque algo no estaba escrito en sus planes, vemos como entra en un estado de locura jugándose el tipo y saliéndole el tiro por la culata, por no meditar sus planes y lanzarse como un loco.

Pero sobretodo, “La Edad Dorada” nos enseña cuales son los valores del destino. Si Guts hubiera muerto siendo más joven, Griffith es probable que no llegara tan alto. Si Griffith no hubiera existido, Guts sería no más que un matón y asesino de poca monta con una fuerza brutal. Ambos, con una amistad por delante, podrían ser inseparables siendo cerebro y músculo en dos hombres. Pero el destino está escrito: Griffith pertenece a la Mano de Dios, siendo un controlador de destinos. Femto consigue lo que quiere porqué es el poseedor del Behelith carmesí, destinado a ser un dios, pero ¿qué pasa con Guts? Es el ejemplo de alguien que controla su destino. Desde joven aprende a defenderse sólo y vivir de la naturaleza. Si Gambino no le hubiese encontrado al nacer, hubiera muerto y el mundo sería feliz. Si hubiese muerto en cualquier batalla, el eclipse seguramente no se hubiese efectuado. Guts es el único que arriesga porqué no tiene nada que perder, así que su destino lo elige el mismo. Elige ser mercenario, elige asesinar a sangre fría por un puñado de monedas, elige abandonar la banda del halcón, elige amar a Casca, elige volver a por Griffith… ¡Incluso estando marcado por dioses para su sacrificio personal, consigue sobrevivir! En más de una ocasión le defino como un perro rabioso; sin duda la imagen de un lobo solitario es mucho más noble, pero si vemos las imágenes en que Guts mata y asesina, no actúa como alguien noble con un objetivo firme en mente, vemos a alguien que disfruta del sabor salado de la sangre contra su rostro. Es ese perro vagabundo con malas pulgas que se lanza contra tu pierna y sabes que hasta que no le mates, no te va a soltar. Guts, desde el primer día de su vida, vive al margen de la vida y la muerte. Con la marca del sacrificio, se transforma en una realidad.

Me encantaría poder hablar de muchas más cosas y detalles de la Edad Dorada, como la sutil pero creo que importante relación de Casca en el futuro de la serie, que comentaré en el próximo episodio de esta critica. Si queréis decir que os ha parecido, os animo a dejar un comentario más abajo que responderé con sumo gusto. ¡Os habla Pinto y nos volveremos a leer muy pronto!

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