45 años de la película más aterradora de los últimos tiempos. “El Exorcista” – Análisis –

Desde tiempos inmemoriales el demonio nos ha aterrorizado en la gran pantalla. Durante siglos hemos sido temerosos ante su imagen, le hemos temido a la antítesis del Señor. Pero en este caso no se presenta ante nosotros con su apariencia de Chivo (imagen falsa ya que corresponde a Baphomet) o la de terrible seductor con su traje a medida con una barbita afilada ofreciendo tu mayor deseo en la palma de su mano a cambio de tu alma. En el año 73′ la imagen del demonio cambió por la imagen de una infante; la historia de Regan MacNeil conmovió al mundo entero, siendo “El Exorcista” uno de los mayores films de terror y además un excelente libro a analizar con vosotros.

William Peter Blatty escribió su manuscrito “El Exorcista” en el año 72′, basándose en un exorcismo treinta años atrás, con síntomas muy parecidos a la novela en cuestión. El inicio muestra un carácter esotérico, con una excavación en el norte de Irak, llegando la mención a Nabucodonosor, un antiguo rey que se menciona en el Antiguo Testamento. En esta excavación el demonio Pazuzu es liberado, batiendo sus alas por el largo y ancho mundo en a saber que maligna empresa.

Al poco nos muestran la vida de Chris MacNeil junto a su hija, los mayordomos, una amiga y el director cuya película esta trabajando. Recién se trasladan a Georgetown, Washington D.C. a causa del rodaje siendo Chris la protagonista. No es la mejor película del mundo, confesión de Chris, pero le gusta trabajar con Burke Dennings, además de el-exorcistacompartir una extraña pero afectiva amistad. Regan es un ejemplo de inocente infancia: es buena, cariñosa, inteligente, comprensiva y su sonrisa contiene castidad; sólo tiene doce años y sigue muy cerca a su madre más aun con el divorcio de sus padres. En el sótano de la nueva casa, Regan encuentra una tabla de Ouija con la que juega sin saber el poder que ello conlleva. Su madre tiene una agria sensación en su interior; no le gusta que su hija haya manejado la tabla pero entra en contradicción con su falta de superstición y fe en cualquier creencia espiritual. La niña cada vez se encuentra peor y con extraños casos que eriza la piel, además Regan nos habla un extraño amigo invisible y poco a poco se muestra como la niña entra en una posesión; Chris escucha un auxilio en la parte superior de la casa y al entrar en el cuarto de su hija la ve asustada sobre una cama que se agita nerviosa sin saber que o quien lo provoca.

Chris visita todos los médicos en búsqueda de una solución a los cambios de humor, las heridas, el lenguaje ofensivo contra sus seres queridos y su amigo invisible que parecer ser que tiene algo que ver. Las soluciones son diversas y ninguna llega a dar en el clavo; mientras a la niña le recetan medicamentos cuyo abuso es peligroso pero no hay una opción mejor con respecto el caso. En la habitación el frio aumenta a pesar de tener las ventanas cerradas y el ambiente huele a pútrido… La medicina convencional no es suficiente, Regan necesita un apoyo espiritual.

El padre Karras es un jesuita que tiene sus dudas sobre la fe que procesa tras la reciente muerte de su madre, que dejó en un asilo hasta el fallecimiento de esta. Esta informado del caso de la hija de Chris a través de un amigo en común, así que al tener un primer contacto donde ella le pide ayuda desesperadamente. El jesuita investiga sin apenas descanso el caso de la niña, en una mezcla perfecta de ciencia y religión en el que tiene que eliminar toda posibilidad de que las muestras de posesión que da Regan no sean una enfermedad mental o un engaño. Cree conseguir las pruebas necesarias y le dan permiso para practicar un exorcismo a la niña con urgencia, ya que el demonio que la esta corrompiendo está a punto de terminar con su vida. Karras no lo ejecutará por su falta de conocimientos y experiencia en la materia, será el ayudante de aquella persona del prólogo que investigaba en Irak, el padre Merrin.

Pazuzu esta fuertemente encadenado al cuerpo de la niña y durante horas ponen en aprieto la integridad física y moral de los dos hombres que intentan curarla. Los exorcismos no tienen un tiempo exacto, pueden ser horas, días, semanas o meses; Regan no tiene tanto tiempo y las fuerzas de Karras están bajando. Tras un paseo para recuperar fuerzas, encuentra a su compañero muerto en el suelo. Lleno de rabia, Karras reta al demonio a separarse de la niña. Los familiares de la niña escuchan un cristal romperse y al subir, la habitación vuelve a ser como antes, lleno de luz y color. La joven Regan ha vuelto a la normalidad pero para salvarla, Karras ha sacrificado su vida tirándose por la ventana.

Tiempo después, podemos ver como toda la familia ha vuelto a la normalidad y deciden mudarse, dejando aquella casa con sus recuerdos atrás.

ex

A partir de este punto habrá SPOILERS.

“El Exorcista” no es de lejos una novela para todo el mundo. El caso de Regan MacNeil es sin duda crudo y sincero, ya que los demonios no se andan con chiquitas. Pero no todo el terror es envolver la trama en las acciones del demonio, si no que hay otros terrores que afrontar. Esto se puede apreciar más en la novela que la película, pues hasta ahora os he narrado de manera superficial la trama en cuestión.

Burke Dennings es amigo de Chris MacNeil pero tiene ciertas discrepancias con Karl, el mayordomo de origen suizo que el director le atribuye una nacionalidad alemana por odio a los nazis. En una elegante cena, Burke borracho como era habitual, llega a arremeter contra Karl. El suizo, un hombre formal y más allá de la suprema seriedad, se enzarza en una pequeña pelea con el director. Todo parece haber acabado en una anécdota si no fuera que encuentran al director muerto en la calle, con el cuello roto, girado 180 grados. La familia sospecha de que haya podido ser Regan ya que ha adquirido una fuerza sobrehumana, pero acaban manteniéndolo en silencio por miedo de que pudiera ocurrir, siendo la cárcel o el manicomio las opciones que les vienen a la cabeza.

La policía se hace conocedora de la noticia del cruel asesinato y se encargan de que Kinderman solucione el caso. Por el momento, lo más fiable para resolver el asesinato es el testimonio de una de las personas que le tenían desestimado: Karl. En su alegato confirma que fue al cine solo y que volvió en autobús en unas ciertas horas concretas. Tras investigar, Kinderman descubre que el testimonio de Karl es totalmente falso; nosotros sabemos que el bueno de Karl no mataría a nadie, pero el inspector tampoco puede sospechar que una niña enferma ha sido la asesina. Al final acaba descubriendo que la coartada de Karl era falsa ya que adentrándose en los barrios bajos de la ciudad, este le entrega un dinero a su hija drogodependiente. Es un padre apenado cuya hija esta sufriendo a causa de las drogas y una pareja nociva. Como conclusión al final de la novela, podemos ver como Karl es librado de cualquier cargo y ayudado para la rehabilitación de su hija, terminando feliz (dentro de lo permitido, os recuerdo que tres personas han muerto durante el proceso).

Esta trama secundaria resulta interesante para ver la profundidad en la que William Peter Blatty es capaz de ofrecernos ajenos a la trama principal a pesar de estar en cierto modo unida. El autor posee un gran dominio de la palabra y un extenso léxico, notable durante la novela. Las conversaciones de los personajes parecen muy naturales, tal como unas personas normales hablaran entre si, sin demasiadas interrupciones y con frases a veces cortas, pero en la vida real no hay grandes diálogos épicos en cada momento. La lectura es más que recomendable a aquellos fans del terror pero para aquellas personas que disfrutan también del cine… ¿Merece la pena ver la película?

A mi parecer, la obra está excelentemente adaptada ya que el guionista es el mismo autor de la novela. Contratar al señor Blatty para adaptar su novela fue una excelente elección a pesar de que anularan por completo la trama de Karl pero a cambio tenemos escenas extras en la posesión de Regan, con una escena impactante de la niña clavando una cruz cristiana en su vagina sangrante al grito de “¡Follame Dios, follame!”. La película, recién sopladas las velas de su 45 aniversario sigue manteniendonos atentos al televisor, llegando a empatizar con los personajes sobretodo en los momentos del exorcismo, notando en nuestra propia piel el frío de la habitación de Regan.

124c32aa3df0badbfe43293d1c787925

Los seres extra terrenales siempre han llamado la atención de los mortales, pero en contadas ocasiones somos capaces de mantener un contacto con ellos y mantener nuestra salud a salvo. William Blatty nos enseña lo que es el contacto con demonios, con entes malvados que son capaces de acabar con la inocencia de una niña de la manera más cruel. La novela no nos lo dice, desconocemos cuanto tiempo pasa entre la liberación de Pazuzu y la posesión de Regan por parte de este. ¿Cuanto tiempo llevaba esperando para poseer el cuerpo de la más inocente criatura? Tal vez Regan era la victima perfecta, eliminando toda inocencia e infancia de su carácter. Si fuera una persona adulta el objeto de posesión tal vez no sería tan impactante, pero siendo una niña pequeña entonamos mucho mejor el horror. Tenemos programado en nuestras mentes que un infante como Regan no debería de sufrir lo que ha sufrido. Todas las partes de la novela en que Pazuzu o lo que es lo mismo, Regan endemoniada, son aterradoras y al fin y al cabo, el móvil por el cual nos decidimos a leer la novela. El señor Blatty sin duda es un ejemplo de un tipo de horror en concreto: la perdida de la infancia y la posesión unidas en una sola trama.

Espero que os haya gustado este nuevo análisis a un libro que tenía ganas de leer desde que descubrí que la película estaba basada en una novela. Si queréis comentar cual cosa o decir qué os ha parecido, podéis dejar un comentario más abajo. ¡Nos volveremos a leer!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s