Crítica a “Un mundo feliz”

Como siempre, me hallaba disperso viendo mis canales favoritos de Youtube cuando Esquizofrenia Natural (canal que recomiendo a todo el público y espero que si Cesar llega a leer estas lineas encuentre un cálido abrazo) habló sobre “Un mundo feliz”. Yo no sabía que clase de libro se trataba, pero si había leído la obra de George Orwell “1984”, una distopía que pone los pelos de punta a cualquiera por la crueldad con la que se trata a la humanidad y lo similar que son nuestra sociedades. “Un mundo feliz” es anterior a esta obra y me vi en la obligación de sumergirme en una plácida lectura para ver el secreto que entraman sus páginas.

Esta obra nos presenta una utopía, un lugar o un momento del mundo en que la felicidad prima ante todas las emociones. Aldous Huxley pensó que en el futuro todas las necesidades el ser humano estarían cubiertas, pero ¿aquello nos traería la felicidad? ¿La felicidad es un sentimiento que se obtiene por si mismo o tras la eliminación de todos los demás sentimientos negativos? Pensadlo bien, en un mundo donde trabajas lo justo para vivir pero no demasiado para cansarte, tienes todas las comodidades del mundo, el sexo que necesitas y más y todo el mundo te respeta…¿en ese mundo serias feliz? Seguramente no, y lo podemos ver a través de los ojos de Bernard Marx, nuestro protagonista.

“Un mundo feliz” comienza dando un tour por la fábrica de humanos. Es un concepto muy utilizado en novelas de ficción pero hay que recordar que fue de las primeras novelas en hablaron de un futuro utópico. En esta fábrica todos y cada uno de los miembros de la sociedad nacen condicionados a vivir, trabajar y relacionarse de ciertos

un-mundo-feliz
Representación de la fábrica de humanos

modos establecidos. Por supuesto, las escalas más bajas son obligadas a tener trabajos más duros que aquellos programados biologicamente superiores y aceptando así su destino mediante ingeniería social. A pesar de que pueda parecer un tormento de vida, todos están contentos con la posición en la sociedad que le ha tocado vivir.

En gran medida, estos serian los conceptos sobre los que Huxley trabaja la novela. En una introducción de tres capítulos nos bombardea con conceptos que tal vez no puedas comprender de un solo vistazo, ya que si no entiendes alguna de estas claves puedes no comprender ciertas cosas de la obra. Puedes deducirlas por ti mismo, pero es probable que te bases en los conceptos que esta clase de literatura ha madurado con el tiempo. Por suerte no todo es un repaso de conocimientos sobre este mundo, ya que poco después nos presentan a los personajes de esta historia.

A causa de un problema en su creación, Bernard Marx debería haber sido un hombre Alfa (alto, atractivo, seductor, buena forma física… Vamos, un Don Juan) acabó siendo lo que hoy en día podemos entender como un hombre promedio. Él se siente acomplejado por su cuerpo, a pesar de que el verdadero problema lo tienen en su actitud: no es un hombre feliz no porqué los demás lo rechacen, si no porqué no es capaz de ver en sus peculiaridades algo único y distinto a los demás. Bernard, que es distinto, quiere ser uno más del rebaño y al no poder, ese mal le reconcome por dentro. Tiene un amigo llamado Helm, otro Alfa pero este si bien definido como un portento de hombre que todo el mundo, sin distinción de su genero, quisiera tener en la cama para que le abrace entre sus duros músculos y su pecho peludo. Ambos están cansados de este Londres en que todos son absolutamente felices, pues él a pesar de tenerlo todo, le agobia tener que dar todo de si mismo. Quiere espacio y libertad para hacer lo que quiera, no a lo que se ve obligado a hacer.

Ambos son los protagonistas hasta que llega John. Bernard, en un viaje a una reserva, contacta con un “salvaje” (alguien no civilizado) y lo trae a este mundo feliz. John apenas consigue adaptarse en este nuevo mundo; en su poblado era rechazado por ser un hijo fuera del matrimonio y deseaba ser aceptado por los demás, en Londres desea poder tener un momento de intimidad para si mismo sin tener que hacer todo en grupo y rodeado de gente. Comprende que en este nuevo mundo esta obligado a ser alguien feliz para mantener la estabilidad en la que viven, alejándose al final de toda civilización buscando aquella manera de vivir que realmente le venga en gana de tener, sin determinismos externos y sin la vigilancia de nadie en pos de un objetivo, el control de las masas.

Aldous Huxley escribió “Un mundo feliz” en no más de cuatro meses del año 1934. Tenía una visión pesimista del mundo, en que la excesiva comodidad en la vida sería motivo de manipulación social… Y ha acertado de lleno.

En la novela podemos encontrar un elemento curioso que se usa a menudo en la nueva sociedad de Londres: el soma. Un poco de soma aliviara las tensiones acumuladas, olvidaras los problemas que tanto te agobian, subirá una sensación de éxtasis por tu cuerpo y reirás, reirás tanto que olvidaras los problemas y serás feliz. A la gente de las fabricas se le paga diariamente con esta droga, recomendada por todo el mundo. Además de esto, pueden disfrutar de su tiempo libre a través del Sensorama (un cine de pésimo guión pero colma el cuerpo de sensaciones) o las orgías a las que puedes asistir como si fueran un club de lectura. Huxley predijo que en el futuro a las masas para tenerlas completas tienes que llenar de satisfacciones rápidas y sencillas para olvidar las penas.

En caso de tener sentimientos negativos, recure al soma, él lo arreglará todo. Es importante hacer una parada aquí para comprender que quería decir el autor a través de esta droga. Si ante cualquier problema personal y afectivo que podamos tener podemos recurrir al soma para evitarlos… ¿realmente somos felices? ¿La felicidad es un estado de animo o la felicidad es la ausencia de sentimientos negativos? En el pasado, el ser humano recurría a ideas religiosas ante sus mayores temores, pensando que algún ser divino o el destino podría solucionar sus penas y tristezas. En “Un mundo feliz” 306806_1tenemos el concepto de Dios en forma de pastilla que te proporciona el estado para evadir cualquier tipo de problema. Y es importante recordar que cuanto más avanza el hombre, más atrás queda la espiritualidad y los conceptos religiosos, convirtiendo al ser humano en creador y forjador de destino de si mismo.

La sociedad vive como eternos adolescentes repletos hasta las orejas de hormonas. El sexo es bueno, no creo que nadie vaya a negarlo… ¿Pero serias feliz si con un chasquido de dedos tuvieras a cualquier encima de ti deseando que l@ tomaras? Es muy probable que pienses que estoy loco, todo el mundo quisiera tener sexo salvaje a la primera de cambio y que nadie le importara, pero para obtener esto, para ser una sociedad colmada de felicidad, debemos abandonar el concepto de “familia”. Huxley nos expone que en esta nueva sociedad los valores familiares han sido totalmente rechazados, la idea de “padre”, “madre”, “hijo” o la fecundación son tabú e incluso se ve como algo repugnante. Tener una familia o ser monógamo es algo extraño ya que todos pertenecemos a todos. Nadie tiene el derecho de la individualidad. Si quieres ser alguien único, este no es tu lugar.

La educación está a cargo del estado y según tu casta social tendrás un determinado tipo de educación. Todos disfrutamos de los mismos servicios, pero adaptados según nuestra clase social. Un Alfa es más inteligente que un Beta y estos dos muchísimo más que un Epsilon, la casta más baja. Nadie tiene derecho a aprender más de lo debido, ya que podría poner en riesgo la estructura frágil de esta sociedad. Si quieres disfrutar, no hace falta leer una obra de Shakespeare, solo hace falta ir al Sensorama o a las orgías. Parafraseando una parte de la novela: La verdad es una amenaza, y la ciencia un peligro publico. Tan peligroso como beneficioso. Todas las investigaciones están destinadas a morir. La felicidad universal mantiene en marcha los engranajes, no la verdad o la belleza. No necesitas saber más de lo que yo te puedo enseñar, no es beneficioso para los engranajes de esta sociedad. Mantente ignorante y a su vez, feliz.

Aldous Huxley nos habló de un futuro que no tenemos demasiado lejos, es más, me atrevería a decir que hemos entrado en el y poco a poco nos adentramos más en las ideas expuestas. La privacidad ha sido eliminada ya que es mucho más sencillo tener contacto con la realidad que te envuelve a través de redes sociales. La imagen, el montaje de una fotografía durante horas para verte bello hará que seas respaldado por la gente que te envuelve, tendrás el apoyo de los demás. Cada día más, la sociedad recibe mensajes sexualizados que nos llegan sin quererlo. ¿Cuantas veces has visto cuerpos esculturales semi-desnudos en poses provocativas para venderte una colonia o un coche? ¿O un@ artista que tanto su actuación musical como la letra que canta tiene mensajes sexuales explícitos? Es difícil evadir estas ideas, ya que a través del sexo llamas la atención de casi todo el publico, pero es demasiado sencillo, la provocación y la sexualidad esta a la orden del día, y hace que perdamos la inocencia cada vez más pronto.

Una de las visiones futuristas del escritor que más me atormentó fue la perdida del concepto familiar. Ni padres, ni madres, ni hijos. Todos somos propiedad de todos y todos somos hermanos de la misma sociedad. El amor romántico se ha perdido por completo, fornicando así todos con todos sin la necesidad de querer amar. Amar a alguien se ha vuelto algo peligroso porqué no es bueno encadenarse a alguien para siempre; si una persona no te complace todos los días de tu vida del modo que tu quieres puedes tratarlo como un pañuelo de usar y tirar, ya que los demás harán lo mismo contigo. Tengo la sensación que a día de hoy cuesta tener una relación feliz, donde los miembros de esta tengan la libertad absoluta de hacer lo que quieran. Puedes amar hasta que te canses y cuando lo hagas, eres libre de abandonarme… Pero no lo haces. Disfrutas de la compañía de un ser con el que compartes sentimientos agradables. No huyas a la primera de cambio si algo te molesta o disgusta de esa persona, hablalo y compartid vuestras inquietudes para solucionarlas. El amor pasional puede surgir como las llamas de una hoguera, pero realmente lo que quedan son las brasas y si te reconfortan como deben hacerlo, no hace falta visitar otro fuego, has encontrado el perfecto para ti.

Tengo miedo de que cada vez que miro el reloj y pasa el tiempo, ciertos valores que considero positivos por el esfuerzo que entraman se pierden porqué no son inmediatos. “Un mundo feliz” habla del control de las masas a través de la felicidad falsa, de objetos y sensaciones que alguien por encima de ti te dicen que te aportaran felicidad en vez de dejar la percepción personal para encontrar aquello con lo que te sientas cómodo. Aldous Huxley hizo un increíble trabajo trayendo al mundo esta genial utopía que a pesar de ser una lectura algo pesada, sus ideas han evolucionado hasta crear un genero. A pesar de ser una gran obra del siglo pasado, en otro momento hablaremos de “1984”, el predecesor espiritual de “Un mundo feliz” cuyo concepto de manipulación me es más atrayente: el control de la población mundial no a través de la satisfacción inmediata y la felicidad, si no a través del miedo.

Con toda su Forderia, se despide vuestro analista y crítico favorito con todo el cariño que os puede procesar. Si hay algo que queréis comentar no os olvidéis de dejarlo en la caja de comentarios, igual si queréis que analice alguna otra obra. ¡Hasta otra, un cálido abrazo a todos y nos volveremos a leer!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s